Viaje a Croacia

6 al 15 de Julio, 2000

Estas son las notas y fotos del viaje a Croacia ocurrido en Julio del año 2000. Los viajeros son Domingo Mihovilovic Rajcevic (el patriarca!), Catalina Mihovilovic A y Domingo Mihovilovic A. (Chicho)

Sábado

Por una serie de complicaciones se cambiaron las horas de llegada, apareciendo la Caty primero en la losa de Zagreb seguida por mi un par de horas después. Nos esperaba mi papy acompañado de su buen amigo Miljvoj Telecan. De alli partimos al hotel Tupil que estaba en las afueras de la ciudad donde cenamos una comida bien buena en el restaurante del hotel que está prácticamente desierto. Se puede apreciar de inmediato el bajo volumen turístico de estos días. Aparece al rato "Ante Semiar" acompañado de su esposa, y tenemos una comida en medio Chileno y medio Croata.

Domingo

Como no llegó la maleta de la Caty con ella tenemos que volver al aeropuerto a buscarla. Luego de una larga espera por el retraso del vuelo y de casi pensar que la maleta no nos acompañaría, aparece por milagro la malea que por algún motivo misterioso se fue por Frankfurt en vez de München. Finalmente salimos como a las 3 de la tarde rumbo a la costa a Split. Teníamos anticipado que tardaría como 6 a 7 horas, lo cual resulta ser cierto. Notable es la calidad de las carreteras croatas, que aun cuando la mayor parte del tramo es a dos vías que están muy bien mantenidas. Aparentemente le acaban de dar un tremendo arreglo para incentivar el turismo.

Durante estas 7 horas pasamos por una gran variedad de terrenos y vegetaciones. La gran incógnita se presenta cuando a un poco mas de medio camino, empezamos a ver que todas las casas a orillas del camino están deshabitadas y semi destruidas. Es un panorama bien desolador en ciertos tramos. Después averiguamos que todos esos terrenos fueron tomados por los Serbios durante la Guerra, y probablemente destruyeron las casas al tratar de tomarlas, y a final cuando fueron expulsados. En varios pedazos en como en una película tipo "Lo que el viento se llevó".

Finalmente llegamos con la puesta de sol a Split, más precisamente arribamos a las 9:15 PM al muelle del ferri, el último de los cuales acababa de zarpar 15 minutos antes. Por suerte en el mismo muelle encontramos un verdadero personaje, Nena, que es una mujer Croata que estaba allí a la captura de turistas perdidos como nosotros para ofrecer alojamiento. Ella habla hasta por los codos, pero fue interesante dar con ella para ver un poco la realidad en que viven. Nos alojamos supuestamente en su casa - quien sabe -, una casa muy grande que esta todavía en construcción. A mí me toca la habitación de lujo la cual fue preparada especialmente para mi, contiene un colchón en el suelo, y nada mas!

Lunes

Salimos a primera hora luego de desayunar con Nena, quien se despide de grandes abrazos y besos con mi papy y nosotros, y queda muy impresionada por la familia Mihovilovic. A las 8 ya estamos embarcados para cruzar a la isla de Brac, travesía que demos 45 minutos. Nos toca un día soleado precioso que permite echarle sus primeros vistazos al lindo mar adriático, y también a las lindas ciudades sembradas de casas con techos de tejas rojas.

Llegamos al hotel Kaktus, que es el hotel/resort del pueblo de Supetar, ciudad a la cual se arriba llegando desde Split. Y más importante, ciudad de la cual salió un niño de 15 años rumbo a Chile hace muchísimos años, Pedro Rendic. Supetar es la segunda ciudad de la isla después de Bol que es la capital y que se encuentra en el extremo opuesto de la isla.

Una vez instalados partimos a bañarnos al adriático, que está como a 50 metros de hotel, que es a todo trapo, y no con mucha gente, lo cual fue un común denominador de todo lo turístico, tal vez con la excepción de Dubrovnik. La falta de turistas es mala para los locales que dependen de ellos, pero muy bueno para los turistas que van ahora, pues todos los lugares que visitamos son un paraíso para los turistas, y sin los atochamientos, colas, etc. típicos de lugares turísticos.

Luego partimos a la ciudad de la abuela, Catarina Rajcevic, llamada Puscice por un camino bien fregado y de mucha curva. No nos dimos cuenta y de repente entramos al pueblo y nos encontramos de frente con una maravilla de pueblo, con una bahía tranquila que es entrada de mar, la iglesia, etc. y un par de restaurantes casi desiertos. La vista esta hecha para una postal.

Almorzamos como únicos visitante en el restaurante al centro del pueblo, a unos pasos de la carnicería del primo de mi papá Milán Rajcevic, al cual mi papá sorprende con una aparición al verlo salir de su casa. El no sabía de esta visita y fue una gran y linda sorpresa ver a Zvonko aparecer de la nada después de 14 años. Al verlo se persignó al cielo de agradecimiento por este evento y corrieron los saludos y abrazos con nosotros e Ivanka, su señora. Nos invitaron pasar a la casa y fue muy lindo ver esta reunión tan inesperada.

La Caty y yo entendíamos más bien por el lenguaje del cuerpo y con un poco de italiano que Milan sabia. Ellos viven en una casa muy grande en una de las mejores ubicaciones del pueblo con una vista única a la bahía. Apareció después el hermano de Milan, mucho más joven (nombre? ) y su señora, los cuales viven en la que fue la casa de nuestra abuela. Milan de 77 años, parecido al tío Jorge, con la cara bastante arrugada por el sol, se ve muy jovial, energético, y "vivo", y no me sorprendería si vive 100 años.

En todos ellos se ve gente de mucha pasión y corazón, gente muy buena. Del punto de vista de encontrar las raíces, esta reunión familiar que duró sólo unas pocas oras fue el punto más alto. El resto - los pueblos, las casas, y la geografía - proporciona el marco, pero estos parientes lejanos pusieron muy claramente la nota de los que son nuestras raíces de la familia en Croacia.

Milan nos llevó a visitar las gigantescas canteras de mármol de Puscice, originalmente operados por 600 personas, que hoy funcionan con los adelantos modernos con sólo 100 personas. Esta era una de las grandes fuentes de trabajo del pueblo antes de la modernización que tomó lugar. Entre otras cosas, este es el mármol usado en el palacio de Diocleciano en Split y en la casa blanca de los Estados Unidos en Washington D.C.

De vuelta de las canteras pasamos rápidamente a echarle una mirada al pequeño cementerio del pueblo donde descansan las generaciones anteriores. Volvemos después de esta linda visita al hotel donde nos recoge Yerko Lubetic (?) para invitarnos a cenar en su casa con su señora en otro pueblo precioso al norte de Supetar. No hay pueblo feo en el adriático.

Martes

El martes salimos rumbo a la rama paterna a visitar Skrip, un pueblo en el interior de la isla de donde es nuestro abuelo Domingo al interior de la isla.

Recorrimos primero la parte más antigua del pueblo con las casas echas de piedras que son muy pintorescas. Quien sabe cuantos años han estado estas casas allí.

Luego de examinar esta parte antigua del pueblo volvemos a la parte central en la cual sólo vemos un par de turistas y nadie mas, el resto parece casi como pueblo fantasma. Al parecer la gran mayoría de la gente se ha ido a otros rumbos. Según una señora mayor que encontramos después, viven en el pueblo 100 personas, pero la impresión que da es que viven sólo unos pocos, tal vez 20. Esta misma señora nos lleva a mostrarnos la cada de nuestro abuelo, la cual ya tiene el techo en el suelo. Antes de encontrar a esta señora nos pegamos una larga caminata por las calles angostas en terreno disparejo buscando la casa que mi papy había visto en su último viaje, pero no la encontramos. En realidad si la habíamos visto pero no estábamos seguros que era esa, en realidad parece que la única que esta sin techo en la parte "nueva" de la ciudad.

También visitamos elcementerio de Skrip, donde descansan los antiguo Mihovilovic bajos unas simples placas.

Luego de visitar Skrip salimos rumbo a Bol empalmando en el camino que conecta Supetar con Bol, una ruta muy expedita. A la llegada Bol no recibe un clima no muy bueno, con un poco de viento y lluvia, pero con buena temperatura. Bol se autodenomina poseedor de una de las playas mas lindas del mundo. Paseamos por Bol, un pueblo muy pintoresco y más grandes que los anteriores, probablemente más grande que Supetar también y más en onda turística. Mientras el clima esta todavía un poco inestable aprovechamos de almorzar en un restaurante que acaba de abrir. Nos servimos un par de grandes pescados que resultaron deliciosos.

Luego de almorzar no podemos dejar Bol sin visitar la famosa playa al mismo tiempo que el clima mejora y termina soleado un par de horas mas tarde. La playa es de agua transparente de distintos tonos de azul y celeste, y tiene la gran particularidad que es como una punta que entra al mar de unos 200-300 metros.

La playa en sí es de pequeñas piedras al igual que el resto de las playas del adriático. Otra de las particularidades de esta playa es que en un lado de la playa se ubican los nudistas los cuales se lo toman con toda naturalidad como en otros lados de Europa. La parte sólo topless se distribuye sin problemas en el resto de la playa. Todo este panorama llama la atención de más de algún turista SudAméricano-Croata.

En la noche vamos a la parte central de Supetar donde hay una especia de feria y se ve harta gente, locales y un poco de turistas. No comemos unos buenos "Chevapccici". La famosa comida que mi papy buscó durante todo el viaje (Brodel con polenta) fue imposible de encontrar.

Miercoles

Nos levantamos temprano y estamos cruzando de vuelta al continente a las 7:45AM, y de allí partimos por la carretera costera hacia Dubrovnik. Un camino de película pasando por una gran cantidad de pueblos preciosos, y con una linda vista del adriático, el cual cambia de cara a medida que viajamos las 4 horas del viaje. En ciertas partes el mar es un azul transparente y en otras es un fuerte color esmeralda, especialmente cerca de la salida al mar de la parte Bosnia que es una pequeña salida de como 5 kilómetros.

Llegamos sin novedades a Bubrovnik una ciudad bastante mas grande, aproximadamente como Split, incluyendo muchos mas edificios que le quitan un poco la gracia de los pueblos pequeños pero son el resultado del crecimiento. Entramos un poco perdidos buscando la parte antigua del pueblo, la ciudad medieval. Por esos milagros de esta viaje, la intuición los lleva justo a donde esta y logramos alojarnos en una casa que ofrecía un piso con muy buenas instalaciones a un precio súper bajo. Las piezas y el balcón proporcionan una vista espectacular a la ciudad fortificada. Vamos a la ciudad bajando por una escalera que da directo a la casa, y nos toma sólo un par de minutos llegar a la entrada de la ciudad fortificada. Fue una suerte increíble encontrar este lugar para quedarnos.

La ciudad es una joya, y las fotos hablan por sí solas. Dubrovnik fue muy atacado durante la guerra y hubo una gran destrucción. Sin embargo, la restauración ha sido muy rápida, y cuesta creer que hubo una guerra aquí hace 5 años. El ataque fue muy intenso entre 1990-92, y continuo después hasta el año1995. Un cuadro a la entrada de la ciudad muestra los impacto de bombas (en triangulo) durante al guerra, la destrucción de techos, los incendios mayores (en rojo) y los impactos de bala. Como ese ve en el dibujo el ataque fue generalizado.

En esta ciudad se ve una mayor cantidad de turistas, pero debe ser una pequeña fracción de la cantidad de visitantes recibidos antes de la guerra. La ciudad tiene una calle principal, es toda de piedra, con varias iglesias y muchas calles estrechas que le dan un toque similar a Venecia, tal vez por la arquitectura y la cercanía al mar. La ciudad no permite construcción que no sea de piedra para evitar incendios en casos de guerras, dada su larga historia bélica.

 

Jueves

Partimos de vuelta a Split por la misma ruta, la cual se siente más rápida que las 4 horas que tomó inicialmente. Paramos en un pueblo a mitad de camino a almorzar bajo un refrescante parrón de uvas y kiwi. Una ciudad cualquiera a la pasada del camino, con sus casas típicas, una bahía, y una playa preciosa.

A la llegada a Split nos demoramos un poco en encontrar alojamiento, luego de lo cual visitamos el palacio de Diocleciano, construido con piedra y mármol traído de la isla de Brac.


Mi papy aprovecha de celebrar con una cerveza en el palacio de Diocleciano, y esta linda foto que se podría usa para incentivar el turismo.

Además de visitar el palacio y subir al campanario que permite ver todo Split, buscamos ávidamente las tiendas de artesanía típica que mi papy había anunciado. Lamentablemente el mercado alrededor del pueblo es mas que nada de cosas modernas, y probablemente la parte tradicional fue dejada de lado por la baja en el nivel de turistas. En todo caso encontramos unas pocas cosas. En la noche comemos en un restaurante sin grandes pretensiones pero con una carne buenísima.

Viernes

En la mañana viajamos a Trogir, un pequeño pueblo costero al norte de Split en al cual está el famoso portal de Radovan. Trogir es una especie de mini Dubrovnik, un pueblo de piedra, caminos angostos y un montón de pequeñas tiendas que atraen a los turistas. También nombrado patrimonio de la Humanidad por su belleza y valor histórico.

Luego de visitar esta linda ciudad, volvemos al auto, el cual ha desaparecido. Se lo llevaron los pacos croatas! Tenemos que ir a la estación de policía a recuperarlo a pagar un parte no tan terrible (250 kunas, como 30 dólares) De aquí tomamos rumbo de regreso a Zagreb, pues mi papy viaja mañana y Madrid. Andamos unas 4 horas y pasamos a visitar los lagos de Plitvice, done almorzamos tarde. Este en un parque de gran prestigio mundial. Este parque consiste de 16 lagos con aguas color esmeralda en distintos niveles, con muchas caídas de agua y cavernas naturales, de una belleza indescriptible. Es como la típica idea de paraíso que uno puede tener. Las fotos hablan por sí solas!

Sábado

El Sábado vamos de una carrera a cambiar el pasaje de la Caty y a comprar un par de recuerdos al mercado en al centro de la ciudad. Zagreb es la capital, pero es bastante pequeña con aproximadamente 1 millón de habitantes.

Después de dejar a mi papy en el aeropuerto almorzamos con Miljivoc y Yazna (?) en un parque central y después vamos a visitar un centro comercial para comprar algunos recuerdos y "guaros". De vuelta vamos con la Caty a visitar nuevamente con mas calma la parte del centro de la ciudad, incluyendo la típica iglesia con los techos con los escudos al frente al parlamento y la catedral, símbolos tradicionales de Zagreb. Lamentablemente se encontraban en reconstrucción, pero de todas maneras pudimos ver bastante, y tener una idea de lo lindo que va a quedar con sus nuevas tejas/azulejos.

Finalmente terminados con la Caty enajenada al frente de un PC en un cybercafe en Zagreb que tenía muy buen ambiente y que era regalado, 10 kunas (como 1.25 dólares) por media hora. Después de esto vamos a despedirnos de Miljivoc quien fue muy amable en nuestra estadía.

Domingo

Parto en la mañana rumbo a Paris/San Francisco. Por suerte no hay novedades y llego de vuelta a las 5 de la tarde a San Francisco.. Como nota anecdótica, recorrimos es este viaje relámpago 4 de los 5 patrimonios de la humanidad que Croacia tiene, Dubrovnik, el Palacio de Diocleciano, Trogir, y los lagos de Pitvice. Sólo nos faltó el complejo de monumentos religiosos de Porec, que quedará para la próxima...